8o. Dom Ord Ciclo B antes Cuaresma (Id=172)
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Antífona de Entrada

El Señor es mi protector; él me libró de las manos de mis enemigos y me salvó, porque me ama.

[Misa]

Se dice "Gloria".

Oración Colecta

Oremos:
Concédenos, Señor, que el curso de los acontecimientos del mundo se desenvuelva, según tu voluntad, en la justicia y en la paz, y que tu Iglesia pueda servirte con tranquilidad y alegría.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.

[Misa]

Primera lectura

Yo te desposaré conmigo para siempre

Lectura del libro del profeta Oseas
2, 16-17b.21-22

Esto dice el Señor:
"Yo la seduciré; la llevaré al desierto y le hablaré al corazón. Y ella me responderá allí como en los días de su juventud, como el día en que salió de Egipto. Te desposaré conmigo para siempre, te desposaré en justicia y en derecho, en amor y en ternura; te desposaré en fidelidad, y tú conocerás al Señor".
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

Sal 102, 1-2.3-4.8 y 10.12-13

El Señor es compasivo y misericordioso.
Miserator et misericors Dóminus

Bendice al Señor, alma mía, y todo mi ser a su santo nombre. Bendice al Señor, alma mía, no te olvides de sus beneficios.
El Señor es compasivo y misericordioso.
Miserator et misericors Dóminus

El perdona todas tus culpas y sana todas tus enfermedades; el rescata tu vida de la tumba y te colma de amor y ternura.
El Señor es compasivo y misericordioso.
Miserator et misericors Dóminus

El Señor es clemente y compasivo, paciente y lleno de amor; no nos trata como merecen nuestros pecados, ni nos paga de acuerdo con nuestras culpas.
El Señor es compasivo y misericordioso.
Miserator et misericors Dóminus

Como lejano está el oriente del poniente, así aleja de nosotros nuestros crímenes; como un padre siente ternura por sus hijos, así siente el Señor ternura por quienes lo respetan.
El Señor es compasivo y misericordioso.
Miserator et misericors Dóminus

Segunda Lectura

Ustedes son una carta de Cristo, redactada por mí

Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Corintios
3, 1b-6

Hermanos: ¿A caso necesitamos, como algunos, presentarles cartas de recomendación, o recibirlas de ustedes? Nuestra carta de recomendación son ustedes, una carta que llevamos escrita en el corazón, y que es conocida y leída por todos los hombres. A la vista está que ustedes son una carta de Cristo redactada por ministerio nuestro y escrita no con tinta, sino con el Espíritu de Dios vivo y no en tablas de piedra, sino en tablas de carne, es decir, en el corazón.
Está confianza que tenemos en Dios nos viene de Cristo.
Ni siquiera somos capaces de pensar que algo procede de nosotros, sino que nuestra capacidad procede de Dios, el cual nos ha capacitado para ser ministros de una alianza nueva, basada no en la letra de la ley, sino en la fuerza del Espíritu; porque la letra mata, mientras que el Espíritu da vida.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Por su propia voluntad el Padre nos engendró por medio del Evangelio para que fuéramos, en cierto modo, primicias de sus criaturas.
Voluntarie genuit nos Pater verbo veritatis, ut simus initium áliquod creature eius
Aleluya.

Evangelio

Mientras el novio está con ellos, no pueden ayunar

† Lectura del santo Evangelio según san Marcos
2, 18-22

Gloria a ti, Señor.

En una ocasión, en que los discípulos de Juan el Bautista y los fariseos ayunaban, fueron a decir a Jesús:
"¿Por qué los discípulos de Juan y los discípulos de los fariseos ayunan y en cambio los tuyos no?"
Jesús les contestó:
"¿Pueden acaso ayunar los invitados a la boda mientras el novio está con ellos? Mientras el novio está con ellos no tiene sentido que ayunen. Llegará el día en que el novio les será quitado. Entonces ayunarán.
Nadie cose un remiendo de tela nueva a un vestido viejo, porque lo añadido hará encoger el vestido, lo nuevo hará encoger lo viejo, y el desgarrón se hará mayor.
Y nadie guarda vino nuevo en odres viejos, porque el vino hará reventar los odres, y se perderán vino y odres. A vino nuevo, odres nuevos".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

[Misa]

Se dice "Credo".

Oración de los Fieles

Celebrante:
Invoquemos, queridos hermanos y hermanas, a Dios Padre todopoderoso; pidámosle que venga en ayuda de su pueblo y lo socorra en sus necesidades.
(Respondemos a cada petición: Te rogamos que nos escuches).

Pidamos al Señor, presente en su Iglesia, que la vivifique y la haga agradable a sus ojos, para que pueda alabarlo con los ángeles del cielo, roguemos al Señor.
Te rogamos que nos escuches.

Oremos por los que tienen autoridad en el mundo: que su gobierno sea justo para la tranquilidad de la Iglesia y bienestar de todos los pueblos, roguemos al Señor.
Te rogamos que nos escuches.

Oremos por los que viven lejos de su hogar, por los que están de viaje y por los que se encuentran en peligro, para que Dios les envíe sus ángeles y los proteja de todo mal, roguemos al Señor.
Te rogamos que nos escuches.

Oremos por el pueblo aquí reunido, para que el Señor perdone nuestras culpas, nos revele su luz y nos conceda proclamar con valentía el nombre de su Hijo, roguemos al Señor.
Te rogamos que nos escuches.

Celebrante:
Dios todopoderoso y eterno, que en Cristo, Esposo y Señor, invitas a todos a la alianza nueva y eterna; escucha las oraciones de tu pueblo y haz que todos puedan reconocer en la Iglesia, reunida para el banquete eucarístico, la gozosa novedad del Evangelio.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

[Misa]

Oración sobre las Ofrendas

Que este pan y este vino que tú mismo nos das para ofrecértelos nos ayuden, Señor, convertidos en el Cuerpo y Sangre de tu Hijo, a conseguir el premio de la felicidad eterna.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

[Misa]

Prefacio

Nuestra salvación por el Hijo de Dios hecho hombre

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque reconocemos como obra de tu poder admirable no sólo haber socorrido nuestra débil naturaleza con la fuerza de tu divinidad, sino haber previsto el remedio en la misma debilidad humana, y de lo que era nuestra ruina haber hecho nuestra salvación, por Cristo, Señor nuestro.
Por él,
los ángeles te cantan con júbilo eterno, y nosotros nos unimos a sus voces cantando humildemente tu alabanza:
[Misa]

Antífona de la Comunión

Cantaré al Señor por el bien que me ha hecho; y entonaré un himno de alabanza al Dios Altísimo.

[Misa]

Oración después de la Comunión

Oremos:
Te pedimos, Padre misericordioso, que por este sacramento con que ahora nos fortaleces nos hagas algún día participar de la vida eterna.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén

[Misa]

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